
"Y el Espíritu y la Esposa dicen:
Ven. Y el que oye, diga: Ven!
Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente."
Acerca de
“Y a la medianoche se oyó un clamor:
¡Aquí viene el esposo!
¡Salid a su encuentro!"
Invitación Bíblica a las Bodas del Cordero. Estamos aquí para instar a cada uno a prepararse como una virgen prudente cuya lámpara tiene luz y aceite, deleitándose en obediencia a la Palabra de Dios,
y siendo llena del Espíritu Santo.
Cristo y Su amada se aman incesante y eternamente.
La palabra De Dios expresa el amor recíproco entre el Novio y la Novia.
Aquí podréis equiparos y encontrar las herramientas para prepararos para cuando el Señor regrese por sus amados.
Su Novia lo espera ansiosamente.
El Señor regresará a por una iglesia santa, y nos esforzaremos por estar preparados cada día para nuestro Salvador. Pues, no debería sorprender a la Novia. Mientras tanto, sus santos aprenden a compartir el amor de nuestro Señor, enseñan e invita a todos que se unan a las Bodas del Cordero De Dios. Amén.


¡Venid a las bodas!
El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo; y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas estos no quisieron venir.
Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: "He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas.
Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios; y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron. Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad. Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no eran dignos.
Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis. Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados.
Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿Cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. Entonces el rey dijo a los que servían:
Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
"Porque muchos son llamados, y pocos escogidos."

Ser anfitriona es un honor para la Novia
«Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;»



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Comenzad a planificar el sublime trayecto a la eternidad, y uníos al banquete.
Dejaos llevar por el Espíritu, aquel que tiene sed, venga y beba. Sed discipulados y glorificar al Rey!

